La democracia electoral mexicana está en riesgo

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En varias ciudades mexicanas, organizaciones de la sociedad civil se preparan para marchar contra la polémica propuesta de AMLO de reformar al Instituto Nacional Electoral (INE).

   

Para reformar el sistema electoral, se requiere el voto de dos terceras partes de las Cámaras de Diputados y Senadores. ¿Logrará Morena convencer a algunos miembros de la oposición?

“¿Por qué el presidente y su partido quieren destruir el sistema electoral tal y como hoy lo conocemos si ellos se han beneficiado del mismo?”, se pregunta el escritor mexicano José Woldenberg en el periódico El Universal.

En abril de 2022, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) presentó una iniciativa para reformar al Instituto Nacional Electoral (INE), el órgano autónomo que organiza las elecciones en México. Para ello, propone crear el Instituto Nacional de Elecciones y Consultas (INEC).

“Pérdida de eficiencia”

Los principales argumentos del gobierno mexicano para impulsar su reforma son la falta de transparencia en los procesos electorales organizados por el INE, así como sus altos costos.

Arturo Sánchez, profesor del Tecnológico de Monterrey, confirma que el sistema electoral mexicano es muy rígido y caro. No obstante, hace hincapié en que, a través de la reforma electoral y de recortes presupuestales al INE, el partido en el poder, Morena, elimina varias instituciones importantes y concentra la organización electoral en un solo organismo. “El ahorro también podría significar la pérdida de eficiencia”, dice a DW.

El exconsejero del INE critica la intención de quitarle a esta institución la elaboración del padrón electoral y dejar su control en manos del partido gobernante. Asimismo, explica que, al cerrar las oficinas del INE en los 300 distritos electorales del país, automáticamente se perderán la experiencia y el conocimiento de los profesionales que trabajan ahí. En su propuesta, AMLO sugiere que, cada tres años, se contrate a trabajadores eventuales para organizar los procesos electorales.

Los trabajadores en las oficinas de cada uno de los 300 distritos electorales del INE en México son funcionarios electorales profesionales.

¿”Transformar” o “desaparecer” al INE?

Como respuesta a la iniciativa gubernamental, este domingo 13 de noviembre, más de 50 asociaciones mexicanas marcharán en 26 ciudades del país en defensa del Instituto Nacional Electoral.

Mientras AMLO afirma que solo se va a transformar al INE, otro sector de la ciudadanía cree que será sustituido por una institución que, lejos de ser fortalecida, será debilitada, dice a DW Francisco Burgoa, abogado constitucionalista y catedrático de la UNAM.

¿Por qué ahora?

Según el académico mexicano, uno de los aspectos de la resistencia de la sociedad civil se centra en la insistencia de modificar el sistema electoral en vísperas del inicio del proceso electoral de 2024, que describe como “la elección más grande en la historia de nuestro país”, en la que se renovarán la Presidencia, así como la totalidad de ambas Cámaras del Congreso, además de celebrar comicios locales.

“El sistema electoral mexicano, si bien no es perfecto, sí es perfectible, y de quererse modificar debiese ser con una amplia consulta y participación ciudadana en un Parlamento Abierto. ¿Es mucho pedir que se haga en el año 2025 ó 2026? Hacerlo en estos meses sería un gran error”, sentencia el abogado constitucionalista en entrevista con DW.

Consejeros electorales vía voto popular

Ambos entrevistados descalifican la propuesta de elegir a los consejeros y magistrados electorales a través del voto popular. “Se requiere un perfil técnico que garantice la independencia y la autonomía en el ejercicio de los cargos públicos”, opina Francisco Burgoa. Además, en el marco de una elección popular, ganaría el consejero electoral que obtenga la mayor cantidad de votos. “Van a llegar las personas que sean impulsadas por los diferentes partidos, y entonces el Consejo General del INE dejará de ser apartidista”, cree Arturo Sánchez.

“Democracia electoral, en riesgo”

El profesor del Tecnológico de Monterrey explica que muchos mexicanos críticos con la reforma temen que al disminuir los controles o abaratar las elecciones pueda reaparecer el fraude. “Sí hay muchas cosas en el INE que se podrían mejorar, pero antes se requeriría generar confianza entre todos los actores políticos y llegar a un consenso sobre qué tipo de cambios convendrían”, subraya.

Por su parte, el abogado constitucionalista Burgoa advierte que “la democracia electoral mexicana está en riesgo”, y hace un llamado a defender al Instituto Nacional Electoral.

Fuente: Viola Traeder

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