Por : Mónica Vélez. Brasil, México, Colombia y Argentina lideran las estadísticas de fuga de capitales hacia EE. UU., España y Portugal, en un movimiento que redefine los flujos de inversión global.
América Latina está presenciando una reconfiguración de su ecosistema financiero. Según el último Henley Private Wealth Migration Report, la región se ha convertido en una de las principales «exportadoras» de individuos con alto patrimonio neto (HNWIs). Este fenómeno no es solo una búsqueda de mejores estilos de vida, sino una estrategia de preservación de capital ante un entorno regional cada vez más volátil.
Las causas del despegue: Presión fiscal e incertidumbre
El capital es, por naturaleza, adverso al riesgo. En los últimos tres años, cuatro factores han catalizado esta migración masiva:
- Inestabilidad Jurídica y Reformas: En México, la incertidumbre sobre la independencia judicial ha encendido las alarmas en los consejos de administración. En Colombia, las reformas tributarias que gravan el patrimonio neto han hecho que los dividendos locales pierdan atractivo frente a mercados internacionales.
- Devaluación de la Moneda: En países como Argentina y Brasil, la pérdida de poder adquisitivo de la moneda local frente al dólar obliga a los grandes patrimonios a dolarizar sus activos, buscando jurisdicciones donde el valor de su trabajo no se licúe mensualmente.
- Seguridad Física y Social: La creciente preocupación por la seguridad en las principales capitales regionales ha convertido a la «residencia alternativa» en una póliza de seguro para las familias de alto perfil.
Los destinos elegidos: ¿Por qué USA, España y Portugal?
El capital latinoamericano está fluyendo hacia tres puertos principales, cada uno con una propuesta de valor distinta:
- Estados Unidos (Florida y Texas): Continúa siendo el destino número uno debido a su liquidez de mercado y seguridad jurídica. El sector inmobiliario de Miami, por ejemplo, ha visto una participación récord de compradores colombianos y mexicanos que buscan refugio en el dólar.
- España (Madrid): Se ha consolidado como la «Miami de Europa». Gracias a la Ley de Startups y la eliminación de impuestos de patrimonio en comunidades como Madrid y Andalucía, el país ha atraído a miles de inversores mexicanos y argentinos que valoran la afinidad cultural y la seguridad europea.
- Portugal: A pesar de los cambios en sus políticas de Golden Visa, sigue siendo un imán para los brasileños debido a sus beneficios fiscales para residentes no habituales y su puerta de entrada directa a la Unión Europea.
Consecuencias para la región
La salida de estos capitales representa un desafío crítico para América Latina. No se trata solo de la pérdida de recaudación fiscal directa, sino del retiro de inversión ángel, capital de riesgo y liderazgo empresarial que suele acompañar a estas fortunas. Mientras las economías del norte compiten por atraer este talento con incentivos fiscales, la región enfrenta el reto de recuperar la confianza de sus propios inversores para frenar una sangría que parece no tener fin en el corto plazo.
Fuente: Mónica Vélez
