Inversores como Ackman y Soros toman posiciones en la firma, que se deja un 17% en los mercados.
Después de días de tensión en Wall Street, Amazon logró respirar. La compañía cerró el martes con un alza superior al 1%, poniendo fin a una racha de nueve sesiones consecutivas en rojo que había borrado más de $450 mil millones de su capitalización bursátil.
Entre el 2 de febrero y el viernes pasado, las acciones se desplomaron aproximadamente 18%, marcando su peor secuencia negativa desde 2006. El detonante fue el informe de resultados del cuarto trimestre, en el que la empresa reveló planes de invertir $200 mil millones en capital este año, casi 60% más que en 2024 y más de $50 mil millones por encima de las previsiones de Wall Street.
Gran parte de ese gasto se destinará a infraestructura vinculada a inteligencia artificial, incluyendo centros de datos, chips y equipos de red. El ambicioso plan forma parte de una ola de inversiones del sector tecnológico que podría llevar el gasto combinado de Amazon, Alphabet, Microsoft y Meta hasta $700 mil millones este año.
El director ejecutivo Andy Jassy defendió la estrategia y aseguró a los analistas que la inversión «generará fuertes retornos sobre el capital invertido». Matt Garman, responsable de Amazon Web Services (AWS), también justificó el aumento del gasto al señalar que permitirá aprovechar mejor las oportunidades en la nube impulsadas por la IA.
Sin embargo, los analistas de Wedbush advirtieron que la compañía está en «modo de prueba» y que los inversionistas necesitarán «ver resultados más tangibles antes de recuperar la confianza». Aun así, mantienen una calificación de rendimiento superior.
El rebote ofrece un respiro, pero deja claro que el mercado exige evidencia concreta de que la apuesta multimillonaria por la inteligencia artificial dará frutos sostenibles.
Fuente: Team Inversiones & Negocios



