UNA VISIÓN DEL PRESENTE CON LOS OJOS DEL FUTURO

El Consultor Estratégico, Marcos Urarte, visitó a Panamá por invitación de Mercantil para exponer una visión de la evolución del mundo en donde predomina la volatilidad, la incertidumbre, la inmediatez, la complejidad, la ambigüedad, la aceleración y la simultaneidad de disparidades. Este ambiente imprevisible para las empresas y, en general, para las personas lo resumió por sus siglas VI²CA²S.

Urarte es Profesor invitado de las principales Escuelas de Negocio, destacando instituciones como el Massachusetts Institute of Technology (MIT) y la Universidad Nacional de Singapur (NUS). Además es conferencista habitual en los más prestigiosos eventos y congresos. Por su trayectoria, Mercantil quiso que estuviera presente en el XX Foro de Inversionistas de la Bolsa de Panamá y en una charla especial para la comunidad de la Torre de las Américas.

Con ejemplos precisos, Urarte reflejó como las empresas están reaccionando – y a veces sucumbiendo- ante la disrupción tecnológica, la economía de desmaterialización y la digitalización. Un fenómeno que nos envuelve en todos los sectores y crea un escenario totalmente desconocido que enfrenta dos modelos económicos: el tradicional y el digital.

En esta avalancha de complejidad e incertidumbre, muchos paradigmas caen. La planificación, la visión estrictamente largoplacista, el crecimiento progresivo que impone exclusivamente la eficacia operativa (un buen producto, precio adecuado y distribución eficaz).

Empresas digitales como Uber o Airbnb han puesto en jaque a negocios centenarios como el transporte y la hotelería, sin necesidad de invertir un centavo en bienes e infraestructura física como vehículos o edificios. Empresas como Google o Amazon avasallan porque están obsesionadas por entender al cliente y no les basta escucharlo, sino que quieren sorprenderlo, anticiparse a sus necesidades.

Viendo el presente con ojos del futuro, Urarte sentencia que la competitividad es y será mucho más que la eficacia operativa. Dice que la competitivdad es el resultado de la suma de dos variables: la eficacia operativa y la “diferenciación percibida”. Hay que ser distinto y eso se consigue trabajando las palancas necesarias: innovación, cultura, posicionamiento y talento.

Para sobrevivir a la era de la VI²CA²S hay que ser radicalmente diferente a las dinámicas organizativas tradicionales. Se requiere ofrecer diferencias sustanciales en la vida de los clientes y, al lograrlo, estos responderán con fidelidad y, mejor aún, con lealtad. Es decir, teniendo otras opciones, nos prefieren y nos siguen.

“Para ser relevantes debemos ser diferentes. Y ese valor exige el cuestionamiento permanente – no dormirnos en las glorias pasadas- y revisar constantemente nuestra propuesta de valor y los nuestros habituales modelos de negocio.”

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